Quienes somos
MISIÓN – VISIÓN - VALORES
Fundación Arco Iris es una organización no gubernamental, basada en los principios de la Iglesia Católica que desde 1994 lucha contra la discriminación, marginación y falta de oportunidades que sufren miles de niños, niñas y jóvenes: huérfanos, cuyos padres están en la cárcel, víctimas de violencia intrafamiliar, maltratos, violaciones, los que viven o trabajan en las calles de la ciudad de La Paz – Bolivia.

Nació de la opción por los pobres del sacerdote alemán José María Neuenhofer y sus numerosas acciones de ayuda y solidaridad. A partir de 1997 adquirió personalidad jurídica, canónica y civil, como organización, pasando a denominarse "Fundación Arco Iris”.

Para cumplir su objetivo ejecuta numerosos proyectos de apoyo integral y realiza campañas de sensibilización entre las personas con espíritu de solidaridad y desprendimiento. Casi en su totalidad, la Fundación se sostiene del apoyo de personas individuales, sin grandes financiamientos de la cooperación internacional o gubernamental. Busca ser un signo de amistad, solidaridad y desprendimiento, en favor de los más pobres, necesitados y desprotegidos.

MISIÓN:

La Fundación Arco Iris tiene como misión:

  • Brindar apoyo integral: alimentación, techo, atención médica, vestimenta, apoyo en estudios escolares y capacitación profesional, asistencia social, psicológica, pedagógica y jurídico – legal, a los niñ@s, adolescentes y jóvenes en desventaja y alto riesgo social;
  • Crear procesos, partiendo de la estabilidad afectiva y autovaloración de cada beneficiario, para la plena independización de cada uno de ellos en el aspecto personal, social, ciudadano y laboral;
  • Erradicar las causas estructurales que producen: la marginación, la desigualdad de oportunidades, la ignorancia, los perjuicios, la insolidaridad, la indiferencia y la crisis de los valores humanos, cristianos y de la familia.

VISIÓN:

Nuestra visión, cuyo fundamento es el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, es que cada persona, indistintamente a su edad, raza, condición social y género, en virtud de su dignidad e igualdad fundamental, sea capaz de ser, por sí mismo, agente responsable de su mejora material, de su progreso moral y de su desarrollo espiritual, y goce de una vida digna.

VALORES:

  • La dignidad de la persona, eje y fundamento de todo proyecto social.
  • La Solidaridad, como determinación firme de trabajar por la justicia, de manera organizada y perseverante, por la vida digna de las personas más desprotegidas que son los niños huérfanos, cuyos padres están en la cárcel, víctimas de maltrato, violaciones y abandono, los que viven o trabajan en las calles.
  • La subsidiariedad, no imponiendo nuestro modo de ver y hacer las cosas, sino respondiendo a demandas de los beneficiari@s y compartiendo con ellos la responsabilidad de su propio desarrollo.